No need for a title

“She do whatever she like”. Escogí esta frase para empezar porque creo que es simple. El porqué de su simpleza se puede sentir en nosotras. Sé muy bien que saben de que estoy hablando. Espero que sí. Pero, por otro lado, no me molesta escribirlo.

En lo largo de nuestras vidas, tanto juntas como separadas, las tres hemos vivido/experimentado diferentes cosas que nos llevaron a madurez afectiva. Dándonos el permiso de, sin culpabilidad, do whatever we like, what makes us us. Por el simple hecho de que somos nosotras a nuestro máximo potencial. Tal vez, y solo tal vez, sigamos peleando con diferentes barreras, pero eso solo nos lleva a ser aún más nosotras.

Está de más decir que es eso lo que nos llevó a estar juntas.
Hoy, en este preciso momento, no me podría sentir más en casa. Me e pasado las últimas semanas pensando: “¿Realmente estoy yendo a casa? Casa es aquí. Casa, o hogar, es eso relativo a lo material. Está totalmente ‘a mano’ de las personas, el ambiente, y las situaciones a la que un ser se expone… Si esto es así, realmente, no estoy yendo a casa”.

Casa son ustedes. Casa es Pamplona y la fucking lluvia. Casa es saber que me voy a despertar al “Buenos días” de Natalia y los ‘snooze’ de Samantha. En su momento, casa también fue Santa Cruz, mi madre y todo lo que implicaba estar ahí. Pero así como nosotros cambiamos con el tiempo, nuestras necesidades y sentimientos también. Mi necesidad es Pamplona y mis sentimientos son Ustedes.

Gracias por existir, cada una a su manera. Gracias.